Uñas, dientes y oídos de tu pastor alemán: los cuidados que solemos olvidar
Lo cepillas. Cuidas su alimentación. Sales con él todos los días.
Pero ¿cuándo fue la última vez que le miraste la boca? ¿O las uñas?
Las uñas, los dientes y los oídos suelen recibir atención solo cuando aparece un problema. Un perro que resbala constantemente en el suelo de la cocina o ya no camina bien. Un aliento que te hace retroceder cuando intenta darte un beso. Una cabeza que no deja de sacudirse. Son tres pequeñas tareas que pueden ayudar a evitar problemas mayores.
En casi treinta años con pastores alemanes hemos visto repetirse los mismos errores. Esto es lo que nos ayuda.
Uñas: si las oyes constantemente, comprueba su longitud
¿Oyes las uñas golpear claramente el suelo duro a cada paso? Es hora de revisar su longitud. Cuando el perro está de pie y relajado, las uñas no deberían modificar la posición de los dedos ni empujarlos hacia arriba.
Por qué importa
Las uñas demasiado largas pueden levantar los dedos y cambiar la forma de apoyar las patas y caminar. Aumentan la presión sobre los dedos y las articulaciones y pueden favorecer los resbalones. En una raza que puede tener problemas articulares, conviene evitarlo.
No olvides los espolones
Los espolones, ese pequeño «pulgar» en la cara interna de la pata, normalmente apenas tocan el suelo. Por eso no siempre se desgastan solos. Pueden crecer hasta curvarse y clavarse en la piel. Algunos pastores alemanes también los tienen en las patas traseras. Revísalos siempre.
Cómo hacerlo
Las uñas del pastor alemán suelen ser gruesas y negras. No puedes ver a través de ellas la parte sensible que contiene vasos sanguíneos y nervios, por lo que resulta más difícil calcular dónde cortar. Muchas personas prefieren una lima eléctrica porque permite avanzar gradualmente. Otros perros toleran mejor un buen cortaúñas. Elige el método con el que puedas trabajar con precisión y tu perro se mantenga tranquilo.
Comprueba las uñas cada semana. Muchos perros necesitan un corte o limado aproximadamente cada dos a cuatro semanas, dependiendo de su crecimiento, edad y las superficies por las que caminan.
- Si están muy largas, retira pequeñas cantidades. No intentes dejarlas cortas en una sola sesión: la parte sensible puede haber crecido con ellas. Si tienes dudas, pide al veterinario o a un peluquero canino experimentado que te enseñe.
- Con una lima eléctrica, trabaja solo uno o dos segundos cada vez y retírala después. Mantenerla sobre el mismo punto puede calentar la uña.
- Elige un aparato con potencia suficiente para uñas gruesas, que no se detenga con una presión ligera, con cabezal adecuado y varias velocidades. Las vibraciones intensas o un funcionamiento irregular pueden resultar desagradables. La técnica y el funcionamiento importan más que el precio.
- Evita que el pelo de la pata se enrede en el cabezal giratorio.
- Acostúmbralo poco a poco: enciende el aparato a distancia, deja que conozca el sonido y después toca brevemente una uña. Aumenta gradualmente.
- Ten a mano polvo hemostático. Si no dispones de él, la maicena puede servir como recurso temporal. Si sangra, aplica el producto y mantén presión directa y tranquila durante unos minutos. No levantes continuamente para comprobar, porque puedes interrumpir la coagulación. Si no deja de sangrar o hay mucho dolor, llama al veterinario.
Empieza desde cachorro
Toca sus patas suavemente cada día, familiarízalo con el contacto en las uñas y recompensa. Un pastor alemán adulto que nunca se ha acostumbrado puede convertirse en un nudo de músculos en cuanto aparece el cortaúñas.
¿Te suena? Ese perro que, de repente, necesita inspeccionar urgentemente otra habitación.
Errores habituales
- Esperar demasiado, permitiendo que la parte sensible crezca y haciendo necesarias varias sesiones para reducir la longitud.
- Forzarlo o inmovilizarlo de forma que cada vez tenga más miedo.
- Revisar únicamente las patas delanteras.
En perros de pelo largo, revisa también entre los dedos para detectar nudos, espigas y suciedad. No cortes profundamente entre los dedos sin saber cómo hacerlo. Si tienes dudas, pide una demostración profesional.
Dientes: un problema que puede pasar desapercibido hasta que duele
Un perro adulto tiene normalmente 42 dientes. Un cachorro tiene 28 dientes de leche. El cambio suele comenzar alrededor de los tres o cuatro meses y la dentadura adulta suele estar completa hacia los seis o siete.
Por qué importa
El sarro y la inflamación de las encías son frecuentes. Muchos perros presentan problemas periodontales desde edades relativamente tempranas. Además, pueden ocultar el dolor. Lo que interpretas como «cosas de la edad» o preferencias al comer podría estar relacionado con una boca dolorida.
Cómo cuidarlos
- Cepilla preferiblemente todos los días. Si no lo consigues, intenta hacerlo al menos tres veces por semana. El cepillado diario es el más eficaz contra la placa y ayuda a prevenir el sarro y la inflamación. No elimina el sarro ya formado. La AVMA lo considera la medida doméstica más eficaz entre los tratamientos dentales profesionales. American Veterinary Medical Association
- Utiliza pasta dental específica para perros. La de personas no está pensada para tragarse y puede ser perjudicial.
- Avanza gradualmente: primero deja que pruebe la pasta, después acostúmbralo al contacto suave con el dedo y, más adelante, introduce el cepillo o dedal.
- Cepilla especialmente las caras externas de dientes y muelas.
- Los productos para masticar pueden complementar el cuidado, pero no sustituyen el cepillado. Evita huesos muy duros, pezuñas, cuernos y astas. Si el material apenas cede, puede fracturar un diente. Elige un tamaño adecuado, supervisa y, preferiblemente, busca productos aceptados por el VOHC, que evalúa datos sobre reducción de placa y/o sarro.
Señales de que algo va mal
- Mal aliento persistente.
- Depósitos amarillos o marrones junto a la encía.
- Encías rojas o hinchadas.
- Mucha salivación, dejar caer comida o masticar solo por un lado.
- Frotarse la boca con la pata.
¿Observas estas señales? Acude al veterinario. Valorará si necesita una limpieza profesional. La limpieza y exploración completas se realizan bajo anestesia para trabajar de forma segura debajo de la encía y examinar correctamente la boca. American Veterinary Medical Association
Puede imponer respeto, pero una boca inflamada también tiene consecuencias importantes para su bienestar.
Errores habituales
- Utilizar pasta dental para personas.
- Esperar a que el dolor sea evidente.
- Pensar que un premio dental sustituye el cepillado.
Oídos: las orejas erguidas no son una garantía
El pastor alemán tiene las orejas erguidas, lo que puede favorecer la ventilación. Pero también puede sufrir problemas de oído.
Por qué importa
Una otitis puede doler y empeorar. Las infecciones recurrentes pueden ser una señal de un problema subyacente, como una alergia. También hablamos de ello en nuestro artículo sobre atopia.
Cómo revisarlos
Mira ambos oídos cada semana. Un oído sano no presenta enrojecimiento o hinchazón llamativos, no huele intensamente y puede contener una pequeña cantidad de cerumen. El color normal varía según la pigmentación.
Qué observar
- Sacudidas de cabeza o inclinación hacia un lado.
- Rascarse la oreja o frotarla contra los muebles.
- Mal olor.
- Secreción oscura y granulosa o amarillenta y verdosa.
- Pabellón de la oreja rojo o caliente.
- Quejarse o rechazar el contacto.
Cómo limpiar, solo cuando sea necesario
Si el oído está rojo, dolorido, huele mucho o tiene secreción, consulta al veterinario antes de limpiarlo a fondo. VCA Animal Hospitals
- Utiliza un limpiador ótico adecuado para perros y sigue sus instrucciones.
- Aplica la cantidad indicada, masajea suavemente la base de la oreja y permite que sacuda la cabeza.
- Limpia después las zonas externas y visibles con una gasa o algodón.
- Nunca introduzcas bastoncillos en el conducto auditivo. Puedes empujar la suciedad hacia dentro o causar lesiones.
- Si está limpio y no existe una pauta veterinaria que indique otra cosa, no necesita limpiarse «por si acaso». Una limpieza excesiva puede irritar.
Momentos que requieren atención extra
- Después de nadar, seca con cuidado el pabellón y la entrada visible. No introduzcas telas ni objetos en profundidad.
- En temporada de espigas, presta atención tras los paseos por hierba alta. Si empieza a sacudir intensamente la cabeza o la mantiene inclinada, revisa únicamente el exterior y contacta pronto con el veterinario. No intentes extraer una espiga del fondo del conducto.
Errores habituales
- Limpiar todas las semanas sin necesidad.
- Utilizar bastoncillos dentro del oído.
- Esperar a ver si desaparece un olor fuerte.
¿Qué lima eléctrica utilizar?
Una opción mencionada en nuestra experiencia es la lima eléctrica Auronic para perros y gatos. Es inalámbrica y recargable, con un cabezal de diamante y distintas aberturas. Según el fabricante, produce relativamente poco ruido y vibración. Cuando se escribió este artículo, costaba 19,99 € y tenía una valoración media de 4,2 sobre 5. Antes de comprar, comprueba el precio actual y las opiniones recientes.
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La revisión de cinco minutos
Elegir un momento fijo de la semana facilita el hábito. Por ejemplo, el domingo por la tarde, cuando esté tranquilo a tu lado.
- Patas: longitud de las uñas, espolones y piel entre los dedos.
- Dientes: levanta suavemente el labio, observa las encías y los depósitos y comprueba el aliento.
- Oídos: mira, comprueba el olor y observa si hay calor o molestias.
- Recompensa: acostúmbralo gradualmente para que el contacto sea seguro y previsible.
Empieza desde el primer día y avanza poco a poco. Detente si muestra miedo o dolor.
¿Cuándo acudir al veterinario?
No esperes ante:
- Un sangrado que no se detiene o una uña rota o inflamada.
- Una uña que se clava en la almohadilla.
- Mal aliento persistente, encías rojas o un diente suelto.
- Un oído dolorido, con olor intenso o secreción.
- Un perro que deja de comer de repente.
Para terminar
Las uñas, los dientes y los oídos no son el tema más emocionante. Pero cuidarlos ayuda a que tu pastor alemán camine, coma y se encuentre cómodo. Eso es lo que queremos para él.
¿Cómo lleváis el cuidado de uñas, dientes y oídos? ¿Detesta la lima o se presenta voluntariamente cuando aparece el cepillo de dientes? Comparte tus consejos y tus pequeños «¡ups!» en nuestro grupo de Facebook Silly Shepherds. 🐾












