Silly Shepherds · tiempo de lectura: unos 6 minutos
Sábado. Cine. Brad Pitt. Y un pastor alemán en la película que también se llama Odin.
Me decepcionó un poco. Pero siempre me gusta ver perros en las películas. Y en casa, el verdadero Odin estaba tumbado sobre su manta. Él no tenía que interpretar ningún papel.
Esa es la novena semana resumida en una imagen.
🐾 Zara se cree la reina — día 61
Jueves en el bosque. Dos chicos en bicicleta. Zara está suelta y, como la perra más cariñosa del mundo, se deja acariciar tranquilamente por los dos.
Entonces uno de ellos se sube a la bicicleta y se marcha.
A Zara no le parece bien. Y sale detrás de él ladrando.
El chico se detiene. Por un momento, Zara se siente la reina del bosque.
No me hizo ninguna gracia. Ese comportamiento me recuerda a Odin. Y no lo quiero también en Zara. Le dejé claro que no estaba contento y seguimos caminando.
Pero, sinceramente, después también me salió una pequeña sonrisa. Porque, tras meses acompañando a Odin y dando siempre buen ejemplo, parece haber decidido que ella también quiere hacer algo emocionante de vez en cuando.
La adolescencia siempre vuelve.
🐾 Odin en el bosque — día 60
Martes. Bosque. Jugando tan a gusto con un palo. Y entonces aparece por detrás un hombre con un perro.
Odin corre hacia ellos enseguida. No responde cuando lo llamo.
Al final vuelve. Pero no de inmediato. No ocurrió nada: solo quería saludar. Aun así, no es lo que quiero.
He tomado una decisión: cuando Odin lleve tres meses conmigo, empezaremos su adiestramiento formal. Entrenaremos cada día. Con estructura. Paso a paso. Será nuestro próximo reto, y tengo ganas de empezar.
🐾 El paseo de las 20:30 — días 59 y 60
Dos noches seguidas fuimos al parque canino. Nadie. Ni Charlie ni otros perros.
He tomado una decisión: eliminamos este paseo. No aporta nada si nadie aparece ni avisa de que no va a venir. Odin y Zara ya salen cuatro veces al día a dar buenos paseos. Esa quinta salida corta sobra. Y Zara también lo está dejando claro: cada vez tiene menos entusiasmo por acompañarnos.
A veces, dejar de hacer algo también es avanzar.
🐾 La entrada de casa — días 63 y 64
Este fin de semana hemos estado trabajando bastante. Construimos un pequeño techo junto a la entrada para el coche, para mantener las bicicletas secas y poder secar a los perros nada más llegar si ha llovido. También instalamos una puerta para que no puedan salir corriendo hacia delante en cuanto abrimos la de casa.
Práctico. Bien pensado. Y Odin y Zara se pasaron el día acompañándonos por el jardín, ayudando a su manera y jugando. Los dos acabaron cansados de la buena manera.
🐾 Día de los Animales — día 64
Domingo, 4 de octubre. Día de los Animales.
Algo rico de más. Muchos mimos. Y un paseo largo para olfatear, en el que pudieron leer con calma todo el periódico de los olores.
Es lo mínimo que se merecen.
🐾 Nueve semanas — el balance
Hace nueve semanas: una cuerda como correa, ninguna orden aprendida y casi un ataque a una labradora.
Ahora: un perro que vuelve cuando lo llamo. No siempre ni de inmediato, pero responde más veces de las que no. Un perro que juega con Charlie. Un perro que está tumbado a mi lado, sobre su manta, mientras escribo esto.
Y dentro de tres semanas: el comienzo de su adiestramiento formal.
Continuará.
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🐕 Nada de Wikipedia. Solo nosotros.
Esto no es una guía de adiestramiento. Es nuestro diario sincero sobre un perro que merece una segunda oportunidad y una persona que no se rinde. Semana a semana. Paso a paso.












