Silly Shepherds · tiempo de lectura: unos 11 minutos
Vuelves de un paseo estupendo por el bosque. Tu pastor alemán descansa satisfecho en el suelo, con barro hasta la barriga y probablemente medio arbusto entre el pelo. Y entre ese manto espeso puede esconderse algo que no ves enseguida: una garrapata.
Nos gusta pasear por bosques y junto a campos, así que conocemos el tema. No es agradable, pero forma parte de la vida con un perro al que le encanta estar fuera. Revisarlo regularmente y con cuidado ayuda a encontrar y retirar las garrapatas cuanto antes.
Ten en cuenta: no somos veterinarios. Esta información ayuda a reconocer riesgos y señales, pero no sustituye el asesoramiento individual. Consulta con tu veterinario qué producto es adecuado para tu perro.
Garrapatas: pequeñas, pero no inofensivas
Las garrapatas son arácnidos que se fijan a la piel para alimentarse de sangre. No aparecen solo en lo más profundo del bosque. También puedes encontrarlas:
- En hierba alta.
- Entre hojas secas.
- En arbustos.
- En bordes de bosques y senderos.
- En parques.
- En dunas.
- En jardines.
No saltan ni suelen lanzarse deliberadamente desde los árboles. Esperan en la vegetación baja hasta que pasa una persona o un animal. Un pastor alemán que mete la cabeza entre arbustos, camina por hierba alta o se revuelca entre hojas les ofrece oportunidades para subir a su cuerpo.
Mantente atento también en un paseo por el parque, junto a una zona de césped o en el jardín.
Según el RIVM, el instituto neerlandés de salud pública, pueden estar activas cuando la temperatura supera aproximadamente los 7 °C. En los Países Bajos tienen mayor actividad entre marzo y octubre, especialmente en verano. Durante un invierno suave también pueden aparecer fuera de ese periodo. El calendario puede ser diferente en otros países y climas.
¿Qué enfermedades pueden transmitir?
No todas las garrapatas están infectadas ni todos los perros infectados enferman. Pero pueden transmitir distintos agentes patógenos.
Enfermedad de Lyme
En los Países Bajos, aproximadamente una de cada cinco garrapatas lleva la bacteria que puede causar la enfermedad de Lyme. La proporción varía según la zona y el momento; no debe extrapolarse automáticamente a otros países.
En los perros, la infección muchas veces no produce síntomas visibles. Si enferman, pueden aparecer:
- Fiebre.
- Decaimiento.
- Menos apetito.
- Articulaciones doloridas o hinchadas.
- Rigidez.
- Cojera que parece cambiar de una pata a otra.
El círculo rojo alrededor de la picadura que puede aparecer en personas no es una señal fiable en perros.
Anaplasmosis
Puede provocar síntomas parecidos a los de Lyme: fiebre, decaimiento, pérdida de apetito, dolor articular y cojera. También pueden aparecer alteraciones en los análisis de sangre.
Babesiosis
La babesiosis afecta a los glóbulos rojos y puede ser grave. Sus posibles señales incluyen:
- Fiebre alta.
- Decaimiento intenso.
- Encías pálidas o amarillentas.
- Pérdida de apetito.
- Debilidad.
- Orina oscura, roja o marrón.
Antes se consideraba principalmente una enfermedad adquirida en el extranjero, pero algunas garrapatas capaces de transmitirla también están presentes en los Países Bajos. Teken en door teken overgedragen ziekten
Las encías pálidas, la orina oscura o un decaimiento intenso y repentino requieren atención veterinaria sin demora.
Riesgos al viajar
En distintas regiones de Europa hay diferentes especies de garrapatas y enfermedades asociadas. En el sur de Europa, entre otras infecciones, pueden encontrarse ehrlichiosis y babesiosis.
¿Vas a viajar con tu perro? Habla con el veterinario con suficiente antelación. El plan preventivo depende del destino y de la estación, y algunas medidas deben comenzar antes del viaje. Si vives en una de esas regiones, adapta la prevención a los riesgos locales.
¿Cuánto tarda una garrapata en transmitir una enfermedad?
Depende del agente patógeno y de la especie de garrapata. Por eso es demasiado tajante afirmar que durante las primeras 24 horas nunca puede transmitir nada.
En general, cuanto más tiempo permanece fijada y alimentándose una garrapata infectada, mayor puede ser el riesgo de transmisión. Retirarla pronto reduce el riesgo, pero no garantiza que no haya infección.
La protección combina dos elementos:
- Un plan preventivo adecuado para tu perro.
- Revisiones regulares de piel y pelaje.
Aunque utilices un antiparasitario, sigue revisándolo.
La revisión después de cada paseo de riesgo
Revisa a tu pastor alemán después de caminar por bosque, hierba, arbustos, dunas o zonas con hojas. Con un subpelo espeso, mirar no basta.
Pasa los dedos despacio por el manto hasta llegar a la piel. Sigue siempre un orden para no dejar zonas sin comprobar.
Presta especial atención a:
- Alrededor y detrás de las orejas.
- Alrededor de los ojos y los labios.
- Debajo de la mandíbula.
- Cuello y pecho.
- Debajo del collar o el arnés.
- Axilas.
- Barriga e ingles.
- Alrededor del ano y debajo de la cola.
- Entre los dedos y junto a las almohadillas.
Una garrapata que todavía camina por el pelo resulta más fácil de retirar que una ya fijada.
Una garrapata joven o recién adherida puede ser más pequeña que la cabeza de un alfiler. Después de alimentarse puede hincharse y parecer una bolita gris, marrón o verdosa.
Mira bien antes de intentar quitar algo. Los pezones, las pequeñas verrugas, las costras y los pliegues de piel pueden confundirse con garrapatas.
Revisa también a las personas
El perro no transmite directamente la enfermedad de Lyme a las personas. Pero una garrapata que todavía no se ha fijado puede entrar en casa sobre su pelo y después llegar a una persona.
Tras un paseo por zonas verdes, revisa también tu piel y la de los niños. Comprueba la ropa, las mantas y el lugar donde el perro ha descansado.
Cómo retirar una garrapata de forma segura
Puedes utilizar:
- Pinzas de punta fina.
- Un lazo extractor.
- Un gancho para garrapatas.
- Una tarjeta extractora.
- Otro instrumento específico.
Con pinzas de punta fina, sujétala lo más cerca posible de la piel, por la zona de la cabeza y las piezas bucales. Tira suavemente y en línea recta.
Si utilizas un gancho, una tarjeta u otro sistema, sigue sus instrucciones. Algunos están diseñados para realizar un giro suave durante la extracción.
Importante:
- No aprietes el cuerpo de la garrapata.
- No tires bruscamente.
- No la quemes.
- No la pinches.
- No apliques alcohol, aceite, jabón, esmalte de uñas ni aceites esenciales antes de retirarla.
El RIVM aconseja no desinfectar antes de extraerla: esos productos pueden provocar que expulse contenido en la picadura y aumentar el riesgo. Limpia o desinfecta la zona después, utilizando un producto adecuado para tu perro. RIVM
Lávate las manos. Anota la fecha y la zona del cuerpo o haz una foto. Después revisa el resto del perro por si hay más.
No aplastes la garrapata con los dedos desnudos. Puedes atraparla entre cinta adhesiva o guardarla en una bolsa cerrada antes de desecharla.
Ha quedado un pequeño fragmento
A veces quedan partes de las piezas bucales en la piel. No escarbes para sacarlas: puedes causar más irritación o una infección. Un pequeño resto suele acabar expulsándose, como una astilla.
Vigila la zona. Contacta con el veterinario si se vuelve roja, caliente, hinchada, dolorosa o presenta pus.
Después de una picadura: qué observar
La mayoría de los perros no enferman después de una picadura. Aun así, anota la fecha y observa durante los días, semanas y, en algunos casos, meses siguientes.
Presta atención a:
- Fiebre.
- Decaimiento.
- Menos apetito.
- Rigidez o dolor al moverse.
- Cojera que cambia de pata.
- Articulaciones hinchadas o doloridas.
- Encías pálidas o amarillentas.
- Orina oscura, roja o marrón.
- Hemorragias o hematomas sin explicación.
- Un cambio repentino y evidente en su estado habitual.
Si hay dificultad para respirar, colapso, encías muy pálidas o un empeoramiento rápido, busca atención veterinaria urgente. El decaimiento intenso o la orina oscura también requieren consulta sin demora.
Explica siempre que encontraste una garrapata, aunque haya ocurrido semanas antes. Informa también de los viajes recientes.
Normalmente no es necesario guardar la garrapata ni analizarla. El veterinario valora los síntomas, la exploración, los viajes y, si corresponde, los análisis de sangre. Nunca retrases la consulta porque ya no tengas la garrapata.
Prevención: nuestro planteamiento
Existen distintos tipos de productos:
- Comprimidos.
- Pipetas o productos spot-on.
- Collares antiparasitarios.
- Aerosoles para situaciones específicas.
La duración, la sustancia activa y la idoneidad varían. Algunos matan a la garrapata después de que se fije; otros también tienen efecto repelente.
Ningún producto garantiza evitar todas las garrapatas. Revisar la piel y el pelo sigue siendo necesario.
Nosotros también utilizamos protección contra pulgas y garrapatas, procurando ajustarla al riesgo real con asesoramiento veterinario. Observar al perro y conocer los lugares por los que caminamos forma parte del cuidado, pero no sustituye la protección que necesite.
No reduzcas por tu cuenta la dosis, no dividas comprimidos salvo que esté expresamente indicado y no alargues el intervalo prescrito. Una dosis insuficiente puede dejarlo desprotegido.
Valora con el veterinario:
- Dónde vivís y paseáis.
- Con qué frecuencia entra en hierba alta y arbustos.
- Cuántas garrapatas encuentras.
- Si viaja a otros países.
- Su edad, peso y salud.
- Posibles efectos adversos anteriores.
- Si nada o se baña.
- Qué otros animales viven en casa.
Gatos en casa: precaución especial
Algunas sustancias utilizadas en productos para perros, incluida la permetrina, son muy tóxicas para los gatos. Pueden exponerse incluso al tumbarse junto a un perro recién tratado o lamer su pelo.
Por eso:
- Nunca utilices un producto para perros en un gato.
- Lee siempre la etiqueta y el prospecto.
- No combines productos sin asesoramiento profesional.
Informa al veterinario de que hay gatos en casa. Si el prospecto lo exige, mantenlos separados del perro tratado durante el tiempo indicado.
¿Tu gato ha estado en contacto con un producto canino con permetrina? Llama inmediatamente al veterinario, aunque todavía no tenga síntomas.
Remedios caseros y aceites esenciales
El ajo, los collares de ámbar, el aceite de coco y los aceites esenciales no ofrecen una protección fiable frente a las garrapatas. No cuentan con pruebas suficientes de eficacia y seguridad para sustituir productos evaluados.
Además, algunos aceites esenciales, incluido el de árbol de té, pueden ser perjudiciales para perros y gatos. La exposición puede producirse al ingerirlos, lamer el pelo tratado, por contacto con la piel o por un uso inadecuado en difusores.
«Natural» no significa automáticamente seguro.
Utiliza únicamente productos evaluados y adecuados para la especie, edad y peso del animal.

Posibles efectos adversos
Muchos productos autorizados se utilizan sin problemas graves, pero cualquier medicamento puede provocar efectos adversos.
Después de administrarlo, observa si aparecen:
- Vómitos o diarrea.
- Decaimiento intenso.
- Picor fuerte o reacciones cutáneas.
- Temblores.
- Marcha inestable.
- Contracciones musculares.
- Convulsiones.
- Hinchazón alrededor de la cabeza o la boca.
- Dificultad para respirar.
Ante síntomas llamativos o graves, contacta inmediatamente con el veterinario. Conserva el envase para indicar exactamente el producto, la dosis y la sustancia activa.
¿Cuándo acudir al veterinario?
Consulta si:
- No puedes retirar la garrapata con seguridad.
- La picadura se vuelve roja, caliente, hinchada, dolorosa o supura.
- Aparecen fiebre o decaimiento.
- Hay cojera que cambia de pata.
- Las articulaciones están hinchadas o doloridas.
- Las encías son pálidas o amarillentas.
- La orina es oscura, roja o marrón.
- Aparecen hemorragias sin explicación.
- Sospechas una reacción al antiparasitario.
Busca atención urgente ante dificultad respiratoria importante, colapso, encías muy pálidas, convulsiones o un deterioro rápido.
Resumen
- Revisa a tu pastor alemán después de los paseos por vegetación y palpa hasta la piel.
- Retira las garrapatas cuanto antes con un instrumento adecuado.
- Sigue las instrucciones del extractor que utilices.
- No apliques alcohol, aceite u otros productos antes de retirarlas.
- La extracción rápida reduce el riesgo, pero no descarta por completo una infección.
- Vigila fiebre, decaimiento, cojera, encías pálidas y orina oscura.
- Ningún producto preventivo es infalible. Sigue revisándolo.
- No reduzcas la dosis ni alargues el intervalo de tratamiento por tu cuenta.
- Nunca utilices un producto para perros en un gato.
- Los remedios caseros y aceites esenciales no son una protección fiable y pueden causar daños.
- Consulta los viajes con el veterinario antes de salir.
En nuestro próximo artículo hablaremos de pulgas y parásitos intestinales.
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Imagen del artículo sobre garrapatas
🐕 Experiencia, sin olvidar los hechos
Escribimos desde casi treinta años de convivencia con pastores alemanes, pero no somos veterinarios. Identificamos nuestras experiencias personales como tales. Contrastamos la información médica con fuentes fiables, como RIVM, LICG y ESCCAP. El producto y la pauta adecuados para tu perro se deciden con el veterinario. Y cuando algo no es seguro, también lo decimos.
Fuentes
- RIVM — picaduras de garrapatas y enfermedad de Lyme
- RIVM — cómo retirar una garrapata
- LICG — garrapatas y enfermedades que transmiten
- ESCCAP Benelux — guías de control de parásitos












