Silly Shepherds · tiempo de lectura: unos 4 minutos
Jueves por la mañana. Parque canino. Llegó la pastora belga malinois que lleva varias semanas alborotando el ambiente.
Y a Odin le tocó aguantar otra vez.
Pero esta vez pasó algo que no me esperaba de Zara. Nuestra eterna buenaza, que suele mantenerse al margen del jaleo, no lo dejó pasar.
En un solo movimiento la tumbó boca arriba. Todo quedó en ese breve instante. No hubo pelea. Después volvieron a caminar una al lado de la otra, como si no hubiera pasado nada.
Qué se dijeron exactamente esas dos, solo lo saben ellas. Pero yo me quedé mirando, sorprendido.
Zara. Nuestra buenaza.
Aquella mañana volvió a casa como la reina del parque.
Contenido
🐾 Lunes — el veterinario y Lio con un body
El lunes tocaba una puesta a punto de los animales.
Odin y Zara recibieron sus vacunas, esta vez también contra la rabia. Con la frontera tan cerca, queremos tenerlo todo en regla.
Lio tenía algo más en la agenda: esterilización, microchip y vacunas.
Al volver a casa se quedó un buen rato quieta en su camita, recuperándose de la anestesia. A Odin aquello le resultaba extraño. No dejaba de acercarse a verla. Echaba un vistazo y, al rato, volvía otra vez.
Su amiga estaba allí, pero no se comportaba como siempre.
Hasta las cuatro menos cuarto no empezó a moverse un poco. Lio dio unas vueltas y Odin pareció quedarse más tranquilo enseguida.
Aquella noche Miranda le puso un body posoperatorio para que ya no necesitara llevar aquella pantalla de lámpara. Odin estuvo más tranquilo y fue más cuidadoso con ella de lo habitual.
¿Entendía lo que estaba pasando? No sabría decirlo. Pero los dos notamos el cambio en su comportamiento.
🐾 Con el otoño, Zara vuelve a la vida
Con el frescor del otoño, Zara vuelve a la vida.
Durante el calor del verano solía estar apagada. Ahora vuelve a correr, busca a Odin y lo provoca para que juegue.
Eso ya lo viví con Shadow y Ayla. En los días de calor se lo tomaban con más calma. En cuanto refrescaba, les volvía la energía.
Y ahora lo vemos en Zara.
Corren juntos por el parque. Odin con su collar luminoso y Zara con el suyo. En la oscuridad ves esas dos siluetas iluminadas persiguiéndose a toda velocidad.
Y yo me quedo un momento mirando.
Después de tanto practicar, estar pendiente y repetir, estos son los momentos en los que también disfrutas, sin más, de tus perros.
🐾 Miércoles — Charlie no deja de seguir a Odin
El miércoles por la tarde Marvin me escribió para preguntarnos si queríamos salir a pasear con Charlie.
Claro que sí. Solo que esta vez Charlie apenas le dio espacio a Odin. No dejaba de ir detrás de él.
Odin reaccionó con una calma que me llamó la atención. Todavía no tengo claro si interpretaba bien las señales. A veces aún me cuesta saberlo con él.
Lo que sí vi fue que la situación no fue a más.
Eso está bien, pero tampoco quiero convertirlo enseguida en una gran victoria. Un encuentro tranquilo no cuenta toda la historia. Y que un perro mantenga la calma no significa automáticamente que se sienta a gusto.
Aquella tarde nos quedamos con lo que vimos: Odin no entró en el juego.
🐾 Jueves — la faceta inesperada de Zara
Y entonces llegó aquella mañana del jueves con la malinois.
Precisamente porque Zara suele ser tan dulce, aquel momento se me quedó grabado. Corre, juega y deja pasar muchas cosas. Por eso no me lo esperaba de ella.
Fue breve. Después los perros volvieron a lo suyo e incluso caminaron uno al lado del otro con toda normalidad.
Para mí, fue la imagen de la semana.
Zara mostrando, por un momento, una faceta muy distinta.
En casa no tardó en ganarse el título de reina del parque.
🐾 Viernes — Zara camina de forma distinta
El viernes noté algo durante el paseo.
Zara no caminaba conmigo tan bien como de costumbre. Estaba distraída, tiraba hacia la derecha y no me seguía con la misma naturalidad de siempre.
Lo primero que pensé fue que quizá tuviera algo que ver con las vacunas del lunes. Pero es una suposición. No sé cuál es la causa.
Por lo demás, no parecía enferma, pero su forma de caminar era claramente distinta. No quiero quitarle importancia dando por hecho que será por las vacunas.
La estamos observando de cerca. Si sigue así o empeora, nos pondremos en contacto con el veterinario.
🐾 Diez semanas — ¿dónde estamos ahora?
Al principio de este diario, Odin todavía iba atado con una cuerda. Apenas conocía órdenes. Y aún recuerdo perfectamente aquel encuentro con el labrador.
Esta semana vi a un perro que mantuvo la calma cuando Charlie apenas le daba espacio. Que se acercaba una y otra vez a ver a Lio después de su operación. Que la trataba con más cuidado de lo habitual.
Y que corría por el parque junto a Zara.
Eso no significa que ahora todo salga solo. Durante los paseos sigo intentando entender qué ve, qué se le escapa y cuándo necesita nuestra ayuda.
Pero algo está cambiando.
Entre tanto practicar, cada vez queda más espacio para la vida cotidiana juntos. Un paseo. Una gata con un body. Dos collares luminosos moviéndose en la oscuridad.
Y Zara, que esta semana se encargó de escribir su propio capítulo.
Dentro de dos semanas empieza la formación oficial de Odin. Tengo curiosidad por descubrir qué vamos a aprender juntos.
📖 El lenguaje del pastor alemán
Casi treinta años de convivencia con pastores alemanes, contados con honestidad. Sobre la calma, los límites claros y cómo aprender a vivir con un perro que te exige mucho… y te da mucho a cambio.
Descubre El lenguaje del pastor alemán en nuestra página del libro.
Síguenos también en YouTube, TikTok, Instagram y Facebook para ver imágenes y novedades de Odin y Zara.
🐕 Nada de Wikipedia. Simplemente nosotros.
Este es nuestro diario sincero sobre Odin y la vida con nuestros perros. Lo que va bien, lo que sigue costando y lo que aprendemos por el camino. Semana a semana. Paso a paso.
Lee también
- Odin, semana 9 — un perro de película llamado Odin y una Zara que se cree la reina
- Odin, semana 11 — Travesuras y pies mojados
- ¿Línea de trabajo o de exposición? — La historia sincera que nadie te cuenta
- El libro: El perro que atravesaría el fuego por ti
El libro
¿Te suena? En El lenguaje del pastor alemán descubres cómo afrontarlo.
Ejercicios prácticos, límites claros y nada de teoría de la dominancia. Fruto de 30 años viviendo con pastores alemanes.
Comprar en Amazon →E-book en Google PlayMás sobre el libro













